Today · September 24, 2026
Sembrar con generosidad
Pablo escribió estas palabras mientras animaba a los creyentes de Corinto a cumplir con generosidad la ayuda que habían prometido para otros hermanos en necesidad. No les estaba enseñando una fórmula para enriquecerse, sino invitándolos a reconocer que la manera en que damos revela la disposición de nuestro corazón.
Dios no mide la generosidad únicamente por la cantidad que entregamos. Él ve el amor, la obediencia y la libertad con que compartimos lo que hemos recibido. Podemos sembrar generosamente con nuestros recursos, pero también con nuestro tiempo, nuestras palabras, nuestra atención y nuestra disposición para servir.
Piensa hoy en una persona que necesite ayuda, ánimo o compañía. Pregúntale a Dios qué puedes compartir con ella y hazlo con alegría, sin buscar reconocimiento ni esperar algo a cambio.
Abba Padre, gracias porque todo lo que tengo proviene de ti. Libera mi corazón del egoísmo y del temor a compartir. Enséñame a sembrar con generosidad, amor y alegría, confiando en que tú puedes usar lo que entrego para bendecir la vida de otros. Te lo pido en el nombre de tu amado Hijo Jesús. Amén.



