
Devocional diario · Along The Way With Him
La palabra que termina para siempre
Este versículo nos recuerda la fragilidad de toda la creación en comparación con la eternidad de la Palabra de Dios. Lo que el mundo ofrece es temporal, limitado y sujeto al tiempo. Pero la Palabra del Señor permanece firme, eterna y digna de confianza completa.
Versículo del Día: “La hierba se marchita y las flores caen, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.” Isaías 40:8
Este versículo nos recuerda la fragilidad de toda la creación en comparación con la eternidad de la Palabra de Dios. Lo que el mundo ofrece es temporal, limitado y sujeto al tiempo. Pero la Palabra del Señor permanece firme, eterna y digna de confianza completa.
Jesús mismo confirmó esta verdad cuando dijo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras nunca pasarán» (Mateo 24:35). Él, siendo la Palabra hecha carne (Juan 1:1,14), es la encarnación de la Palabra eterna. En Cristo, la promesa de vida y salvación sigue siendo inquebrantable.
Vivir en Cristo nos asegura que, aunque todo se desvanece, tenemos un fundamento eterno que nunca cambia. La Palabra de Dios nos guía, nos fortalece y nos sostiene en cada época de la vida. Así como la hierba y las flores se desvanecen, nuestras circunstancias pueden desaparecer, pero Su verdad sigue siendo una roca firme en la que podemos construir.
Oración de hoy
Oración: Padre Abba, gracias Tú porque Tu Palabra es eterna y en ella encuentro seguridad y esperanza. Enséñame a vivir en Cristo, confiando en que Tus promesas nunca fallan y que Tu verdad nunca cambia. Ayúdame a permanecer fiel, sostenida por Tu Palabra que permanece para siempre. Presento esta oración en el nombre de Su Hijo amado Jesús. Amén.
