
Devocional diario · Along The Way With Him
Dios recuerda el amor con el que sirves
Servir a los demás no siempre trae reconocimiento. A veces entregamos nuestro tiempo, ofrecemos apoyo o atendemos una necesidad en silencio, y parece que nadie lo nota. Cuando llega el cansancio, podemos preguntarnos si nuestros esfuerzos han tenido valor. Este versículo nos recuerda que Dios ve y recuerda el amor expresado mediante el servicio en su nombre.
Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que en su nombre ustedes han demostrado sirviendo a los creyentes, como lo siguen haciendo. Hebreos 6:10, NVI
Servir a los demás no siempre trae reconocimiento. A veces entregamos nuestro tiempo, ofrecemos apoyo o atendemos una necesidad en silencio, y parece que nadie lo nota. Cuando llega el cansancio, podemos preguntarnos si nuestros esfuerzos han tenido valor. Este versículo nos recuerda que Dios ve y recuerda el amor expresado mediante el servicio en su nombre.
El autor de Hebreos anima a los creyentes a perseverar en la fe y la esperanza. En este pasaje, reconoce que el cuidado continuo que brindan a otros creyentes es una expresión de su amor por Dios. Su servicio importa porque las personas a quienes ayudan son importantes para Él.
Esta promesa no significa que ganemos la salvación mediante buenas obras ni que cada acto de servicio produzca una recompensa material inmediata. Nuestra salvación descansa en Jesucristo. Servimos en respuesta a su amor, confiando en que nuestro Padre no pasa por alto lo que hacemos sinceramente en su nombre.
Dios recuerda tanto el amor demostrado en el pasado como el cuidado que seguimos ofreciendo hoy. Una comida compartida, una oración, una conversación paciente o una ayuda práctica pueden convertirse en expresiones de su cuidado. No necesitamos buscar aplausos para saber que servirle tiene valor. Podemos seguir amando con fidelidad, recibiendo fuerzas de Aquel que nos amó primero.
Detente y reflexiona
Piensa en alguien de tu comunidad de fe que necesite ánimo o apoyo práctico. Elige una manera concreta de servir a esa persona hoy, de acuerdo con tus capacidades y circunstancias, sin buscar reconocimiento. Pídele a Dios, en el nombre de su Hijo Jesús, que quite de tu corazón todo aquello que no provenga del fruto del Espíritu Santo, que renueve tus fuerzas y te colme de su Espíritu Santo. Si te has desanimado, preséntale ese cansancio con sinceridad. Permite que su amor renueve tu disposición para servir con humildad, sabiduría y alegría.
Oración de hoy
Abba Padre, tú conoces las obras de mis manos y las intenciones de mi corazón. Ves los momentos en los que sirvo con alegría y aquellos en los que me siento cansado o poco reconocido. Ayúdame a encontrar ánimo en tu fidelidad. Tú eres Dios. Gracias por escogerme y rescatarme por medio de tu Hijo Jesús. Enséñame a responder a tu amor cuidando de los demás. Que mi servicio honre tu nombre y refleje la compasión de tu Hijo. Quita de mi corazón todo aquello que no provenga del fruto de tu Espíritu Santo. Líbrame del resentimiento, del orgullo y de la necesidad de reconocimiento. Renueva mis fuerzas y cólmame de tu Espíritu Santo. Dame sabiduría para reconocer las necesidades que puedo ayudar a atender y humildad para recibir ayuda cuando la necesite. Ayúdame a perseverar en hacer el bien, confiando en que tú recuerdas el amor con el que sirvo. Te lo pido en el nombre de tu amado Hijo Jesús. Amén.
