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Devocional diario · Along The Way With Him

Con todo mi corazón

La alabanza nace cuando recordamos quién es Dios y reconocemos todo lo que Él ha hecho.

Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Salmos 9:1 · RVR1960

David decidió alabar al Señor con todo su corazón. No se trataba de unas palabras pronunciadas por costumbre, sino de una respuesta sincera a la fidelidad de Dios. Al recordar Sus maravillas, encontró razones para agradecer, confiar y contarles a otros lo que había recibido de Él.

Nosotros también podemos mirar nuestra historia y reconocer la mano de Abba Padre. Su gracia nos ha sostenido, Su misericordia nos ha levantado y Su presencia nos ha acompañado aun en momentos que no comprendíamos. Recordar Sus obras fortalece nuestra fe y evita que las preocupaciones presentes nos hagan olvidar Su fidelidad.

En Jesucristo contemplamos la mayor de Sus maravillas: Dios vino a nuestro encuentro, cargó con nuestro pecado, venció la muerte y nos abrió el camino hacia el Padre. Por eso nuestra alabanza no depende solamente de que todo marche como esperamos. Alabamos porque Jesús permanece fiel y porque en Él tenemos salvación, esperanza y vida eterna.

Hoy, abre tu corazón delante del Señor. Recuerda Sus maravillas, agradécele por lo que ha hecho y permite que tu vida cuente la historia de Su amor.

Detente y reflexiona

¿Qué maravilla de Dios puedes recordar hoy, y de qué manera podrías compartir con alguien lo que Jesús ha hecho en tu vida?

Oración de hoy

Abba Padre, hoy te alabo con todo mi corazón. Gracias por Tu fidelidad, por Tu gracia y por cada maravilla que has realizado en mi vida. Ayúdame a recordar Tus obras aun en los días difíciles y a contarles a otros lo que has hecho por mí. Que mi vida refleje el amor, la esperanza y la salvación que he recibido en Jesús. En el nombre de Tu amado Hijo Jesús, amén.