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Devocional diario · Along The Way With Him

El Dios que permanece fiel

La fidelidad de Dios no cambia con nuestras circunstancias. Él permanece firme, cumple Su palabra y nunca olvida a quienes ha llamado a caminar con Él.

Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones. Deuteronomio 7:9 · RVR1960

Moisés recordó al pueblo de Israel que el Señor no los había escogido por ser más fuertes o importantes que otros pueblos, sino porque los amaba y era fiel al pacto que había establecido. Su misericordia no dependía de los méritos humanos, sino de Su propio carácter: Él es Dios fiel.

Nosotros también atravesamos momentos en los que resulta difícil comprender lo que está sucediendo. Podemos sentir que las respuestas tardan, que nuestras fuerzas disminuyen o que el camino se vuelve incierto. Sin embargo, la fidelidad de Abba Padre no se mide por lo que vemos en un solo día. Su amor permanece a través del tiempo y Su misericordia alcanza mucho más allá de lo que podemos imaginar.

En Jesucristo encontramos la mayor confirmación de esa fidelidad. Abba Padre cumplió Su promesa de salvación enviando a Su amado Hijo. Jesús llevó nuestro pecado en la cruz, venció la muerte y abrió para nosotros el camino hacia una nueva vida. En Él comprendemos que obedecer a Dios no es una manera de comprar Su amor, sino una respuesta agradecida al amor que ya hemos recibido.

Hoy podemos descansar en esta verdad: aunque nosotros cambiemos y nuestras circunstancias también, Dios permanece fiel. Podemos confiar en Su Palabra, caminar en obediencia y compartir con las próximas generaciones las maravillas de Su misericordia.

Detente y reflexiona

¿En qué situación necesitas recordar hoy que Dios permanece fiel, aunque todavía no puedas ver la respuesta?

Oración de hoy

Abba Padre, gracias porque Tú eres Dios fiel y Tu misericordia permanece por todas las generaciones. Ayúdame a confiar en Tu Palabra cuando no comprenda el camino y a responder a Tu amor con obediencia. Permite que mi vida cuente a otros Tu fidelidad y que las próximas generaciones conozcan las maravillas que has hecho. En el nombre de Tu amado Hijo Jesús, amén.