
Devocional diario · Along The Way With Him
Un tiempo apartado para Dios
Por medio del profeta Moisés, Dios ordenó al pueblo de Israel apartar para Él el séptimo día. El sábado interrumpía sus labores habituales y les recordaba que su vida no dependía solamente de su propio esfuerzo. Era un día para descansar, adorar, recordar y confiar en el Dios que los había creado y liberado de la esclavitud.
Acuérdate del día sábado para santificarlo. Éxodo 20:8, NVI
Por medio del profeta Moisés, Dios ordenó al pueblo de Israel apartar para Él el séptimo día. El sábado interrumpía sus labores habituales y les recordaba que su vida no dependía solamente de su propio esfuerzo. Era un día para descansar, adorar, recordar y confiar en el Dios que los había creado y liberado de la esclavitud.
Este mandamiento también confronta nuestra tendencia a convertir la productividad en un ídolo. La actividad constante puede ocupar el tiempo y la atención que le pertenecen a Dios, mientras el agotamiento físico y emocional debilita nuestra capacidad para escucharlo. Apartar tiempo para Dios es un acto de fe: nos detenemos, reconocemos que Él es nuestro proveedor y recordamos que nuestro descanso más profundo se encuentra en Jesús.
Detente y reflexiona
Aparta hoy un tiempo verdadero para descansar y adorar a Dios. Detén el trabajo, silencia las notificaciones innecesarias y lee despacio Éxodo 20:8–11. Agradécele a Dios por su provisión, permite que tu cuerpo descanse y entrégale toda tu atención mediante la oración y la adoración. Pídele a Dios, en el nombre de su Hijo Jesús, que te enseñe a descansar en Él, ordene tus prioridades y te colme de su Espíritu Santo.
Oración de hoy
Abba Padre, gracias por recordarme que mi vida no depende solamente de mis esfuerzos. Perdóname cuando la actividad constante ocupa el lugar que te pertenece. Enséñame a detenerme, adorarte, descansar en tu provisión y confiar en tu cuidado. Restaura mi cuerpo, renueva mi mente y cólmame de tu Espíritu Santo. Que cada área de mi vida reconozca que tú eres mi Dios y mi proveedor. Te lo pido en el nombre de tu amado Hijo Jesús. Amén.
