
Devocional diario · Along The Way With Him
Dios obra, aun cuando no comprendemos
Hay momentos en los que no comprendemos lo que está sucediendo en nuestra vida. Una puerta se cierra, una respuesta tarda más de lo esperado o una dificultad interrumpe los planes que habíamos preparado con cuidado. En esos momentos, la incertidumbre puede llevarnos a preguntarnos si Dios sigue guiando nuestros pasos.
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien… Romanos 8:28, RVR1960 — fragmento
Hay momentos en los que no comprendemos lo que está sucediendo en nuestra vida. Una puerta se cierra, una respuesta tarda más de lo esperado o una dificultad interrumpe los planes que habíamos preparado con cuidado. En esos momentos, la incertidumbre puede llevarnos a preguntarnos si Dios sigue guiando nuestros pasos.
En su carta a los romanos, el apóstol Pablo habla del sufrimiento, de la esperanza y de la ayuda del Espíritu Santo en nuestra debilidad. En ese contexto, recuerda a los creyentes que Dios continúa obrando para el bien de quienes lo aman. Esta promesa no significa que todo lo que vivimos sea bueno ni que cada dificultad termine como deseamos. Significa que nada de lo que enfrentamos puede impedir que Dios cumpla su propósito.
El versículo siguiente nos ayuda a comprender ese propósito: hacernos semejantes a su Hijo. El bien que Dios produce va más allá de la comodidad o del éxito inmediato. Él puede fortalecer nuestra fe, enseñarnos perseverancia, corregir nuestro rumbo y profundizar nuestra dependencia de Jesús, incluso mediante circunstancias que nunca habríamos elegido.
No necesitamos comprender cada detalle para confiar en nuestro Padre. Podemos presentarle nuestro dolor, buscar su sabiduría y dar el siguiente paso de fe, sabiendo que su amor permanece firme aun cuando el camino no está claro.
Detente y reflexiona
Identifica una situación que te esté causando preocupación, frustración o desilusión. Preséntasela a Dios con sinceridad, sin esconder tus sentimientos ni pretender tener todas las respuestas. Pídele a Dios, en el nombre de su Hijo Jesús, que quite de tu corazón todo aquello que no provenga del fruto del Espíritu Santo, que renueve tus fuerzas y te colme de su Espíritu Santo. Después, considera qué paso de fe puedes dar hoy: buscar un consejo sabio, cumplir una responsabilidad, pedir ayuda o perseverar con paciencia en hacer lo correcto. Confía el resultado a tu Padre.
Oración de hoy
Abba Padre, tú conoces lo que estoy enfrentando y las preguntas que llevo en mi corazón. A veces me cuesta comprender el camino que tengo por delante. Ayúdame a entregarte mis temores y a descansar en tu fidelidad. Tú eres Dios. Gracias por escogerme y rescatarme por medio de tu Hijo Jesús. Enséñame a amarte, a confiar en tu Palabra y a caminar conforme a tu propósito. Forma mi corazón para parecerme más a Jesús en cada etapa de mi vida. Quita de mi corazón todo aquello que no provenga del fruto de tu Espíritu Santo. Renueva mis fuerzas y cólmame de tu Espíritu Santo. Dame sabiduría para actuar, paciencia para esperar y fe para confiarte aquello que no puedo controlar. Aun cuando no pueda ver cómo estás obrando, ayúdame a permanecer cerca de ti. Te lo pido en el nombre de tu amado Hijo Jesús. Amén.
