
Devocional diario · Along The Way With Him
Él sobrelleva nuestras cargas cada día
En este canto de alabanza, el rey David reconoce a Dios como el Salvador que sostiene fielmente a su pueblo. Sus palabras no niegan la existencia de las cargas; nos revelan que nunca fuimos creados para llevarlas solos.
Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día sobrelleva nuestras cargas. Selah». Salmo 68:19, NVI
En este canto de alabanza, el rey David reconoce a Dios como el Salvador que sostiene fielmente a su pueblo. Sus palabras no niegan la existencia de las cargas; nos revelan que nunca fuimos creados para llevarlas solos.
Algunas cargas desaparecen rápidamente, mientras que otras permanecen durante una temporada. Sin embargo, la ayuda de Dios se renueva día tras día. Él nos escucha, fortalece nuestro corazón, dirige nuestros pasos e impide que el peso de las circunstancias termine por vencernos.
La palabra «Selah» nos invita a detenernos y reflexionar. Hoy podemos dejar de luchar únicamente con nuestras fuerzas y recordar que Dios está presente. Nuestra vida no depende solamente de nuestras capacidades, porque el Señor mismo nos sostiene y nos conduce hacia su propósito por medio de su Hijo Jesús.
Detente y reflexiona
Identifica la carga que más pesa hoy sobre tu corazón. Preséntasela sinceramente a Dios, en lugar de ocultarla o intentar controlarlo todo por tu cuenta. Pídele a Dios, en el nombre de su Hijo Jesús, que te ayude a entregarle esa carga, quite de tu corazón todo aquello que no provenga del fruto del Espíritu Santo, renueve tus fuerzas y te colme de su Espíritu Santo. Después, da el siguiente paso con fidelidad, confiando en que Dios te dará lo necesario para hoy.
Oración de hoy
Abba Padre, bendito seas tú, mi Dios y Salvador. Gracias porque no tengo que llevar mis cargas solo. Tú conoces lo que me preocupa, lo que me agota y aquello que no he podido resolver. Tú eres Dios. Gracias por escogerme y rescatarme por medio de tu Hijo Jesús. Hoy pongo mis cargas en tus manos. Quita de mi corazón todo aquello que no provenga del fruto de tu Espíritu Santo. Renueva mis fuerzas, cólmame de tu Espíritu Santo y enséñame a depender de ti un día a la vez. Sostenme, dirige mis pasos y ayúdame a descansar en tu amor fiel. Te lo pido en el nombre de tu amado Hijo Jesús. Amén.
